domingo 6 de diciembre de 2009

Porque las bibliotecas no deberían vender libros, pregunta la ministro


Margaret Hodge Ministra De Cultura del Reino Unido mejora las perspectivas de las Bibliotecas, expandiendo su rol más allá de prestar libros, en una reconsideración de las normas.

Mark Brown
guardian.co.uk, martes 1 Diciembre 2009 16.55 GMT

Las Bibliotecas están en riesgo de caminar sonámbulas a través de la centuria, al menos, que ideas radicales de cambio sean implementadas, la Ministra Margaret Hodge afirmo hoy, en el lanzamiento de un largamente dilatado, y muy esperado documento de consulta, sobre el futuro de las bibliotecas en el Reino Unido De Gran Bretaña.

Hodge eligió, una biblioteca remodelada admirablemente en Southwark, Londres, para lanzar el documento recomendando reformas al servicio que prestan las bibliotecas, hasta incluir todo desde: Descargas de contenidos pagos desde internet(N del T. ejemplo: Lovefilm Company, que ofrece un servicio de descarga de películas pago a través de internet, compañía que cuenta con un millón de miembros) Prestamos online de Libros a toda la Nación, y la posibilidad de devolución de un libro desde donde el usuario se encuentre. Ella dijo que el documento será traducido a una ley en los comienzos de la primavera.

El Documento, llamado Conferir, Informar, Enriquecer, contiene 30 ensayos breves pensados para estimular el debate, de contribuyentes que incluyen a los autores Tracy Chevalier, Richard Charkin, Director Ejecutivo de la Editorial Bloomsbury, y el Vice Director ejecutivo de Starbucks Reino Unido Darcy Willson-Rymer.

La necesidad de una ley nacional sobre bibliotecas deviene de una fragmentaria normativa, buena en algunas áreas, terrible en otras, y el temor a que los municipios estén inclinados a reducir drásticamente o suspender los gastos presupuestarios correspondientes a las Bibliotecas, cuando los problemas presupuestarios se vean afectados. A nivel Nacional (Reino Unido) el número de personas que hace uso de las bibliotecas ha declinado cada año desde 2005, y el préstamo de libros ha caído al 41% tomando en cuenta diez años, mas dramáticamente (y preocupantemente) entre el grupo de 16-24 años de edad.

En el documento, Hodge presenta la posibilidad que las bibliotecas estén habilitadas tanto a vender libros como a prestarlos. Se pregunta como el préstamo online de un libro puede simplificarse, y como "un servicio de entrega a domicilio universal" podría ser ofrecido. Su ponencia, marca fuertemente su posición a favor de un servicio bibliotecario nacional; en el cual una persona solicite el préstamo de un libro en un estado y pueda retornar el libro en otro estado"- y un servicio en el cual las bibliotecas hagan las paces con la tecnología. "Sonambulismo en la era del iPhone, el eBook o libro electrónico, y la Xbox (N del T. Consola de juegos que se conecta a Internet) sin una estrategia, sugirió además, "corremos el riesgo que el servicio de las bibliotecas se convierta en una curiosidad de la historia, como lo fueron las maquinas de escribir o el télex."

Pero no todo fue condenable o pésimo: hay muchos ejemplos de buenas bibliotecas dinámicas, "pero en mi opinión, esas bibliotecas son muy pocas y están alejadas las unas de las otras." ello es así, en parte por una renuencia a modernizarse: "Hay una tendencia entre algunos bibliotecarios que dicen: nosotros tenemos que darle valor a la biblioteca tradicional y ellos son resistentes al cambio". Otros, sin embargo, son realmente dinámicos e innovadores y corren los límites, y es allí donde nosotros necesitamos aprender. Cuando estás de cara a grandes cambios, tienes que pensar fuera de la caja en la que estas, y las ideas que hoy parecen extravagantes , quizá sean comunes y corrientes en una década," dijo.

A pesar de de su ambición, el documento fue condenado por el ministro de las artes en las sombras Ed Vaizey como "una completa pérdida de tiempo". No hubo, incluso ni un proceso consultivo," dijo. “Es una serie de ensayos que incluyen una propaganda de Starbucks. Todo ha sido una improvisación. No hay liderazgo, como así tampoco hay indicación de lo que piensa el gobierno o una dirección en ello."

Vaizey afirma que si el partido de los Tories gana las próximas elecciones, crearían una agencia de desarrollo de bibliotecas para diseminar las mejores prácticas, reducir el número de autoridades de las bibliotecas y solamente les importara la habilidad" para asegurarse que los bibliotecarios estén preparados para el Siglo 21. “El tema central es, que ello no es difícil," dijo él. “Ello solo necesita concentración y un trabajo duro, en vez de un montón de vueltas y pérdida de tiempo".

Algunas de las sugerencias fueron ridículas, continúo diciendo él. "Es una insensatez por parte de Margaret Hodge disparar al aire diciendo que las bibliotecas deben comenzar a vender libros sin pensar de manera alguna el lugar que ocuparían las bibliotecas en el medio ambiente editorial."

Ciertamente, algunas de las sugerencias incluidas en el documento fueron radicales. Dame Lynne Brindley, Ejecutivo Jefe de la British Library, propuso emitir una tarjeta de biblioteca universal junto al certificado de nacimiento. Pero la sugerencia de Richard Charking fue mucho menos radical. “Mucho tiempo se ha perdido pensando acerca de las 'bibliotecas del futuro'," reclamó él. Si un ministro diría: 'las bibliotecas estarán cerca de hacer posible que lo escrito por los autores (de todas las clases) esté disponible, tanto lo escrito en el presente como en el pasado', entonces ese simple hecho volvería a cero la dirección de los servicios de las bibliotecas.

Traducción Rolando Leturia

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